Después de 85 días en huelga de hambre, falleció en la tenebrosa cárcel de Kilo 7, en Cuba, el preso político Orlando Zapata Tamayo, de 42 años de edad.
Albañil de profesión, de raza negra, Orlando Zapata fue condenado en el 2003 por "atentar contra la seguridad del Estado," a pesar de que todas sus actividades, junto a otro grupo de 75 disidentes, fueron pacíficas. De hecho, Amnistía Internacional tenía a Zapata Tamayo como un preso de conciencia.
La muerte de este disidente, pone de manifiesto que el carácter represivo y totalitario del régimen cubano no ha cambiado en lo absoluto con la transición a dedazo del poder de manos del Sr. Fidel Castro a las de su hermano Raúl.
Han pasado 51 años desde que la dinastía castrista tomara el poder en La Habana. Desde entonces, el saldo dejado por la llamada revolución cubana es seriamente trágico: decenas de intervenciones militares en tres continentes, más de dos millones de cubanos separados de sus familias, miles de muertos mediante fusilamientos, intentos de escape de la isla, o simplemente fallecidos en las aventuras militaristas de Cuba.
Orlando Zapata es la más reciente víctima del regimen castrista. Sin embargo, quedan en las cárceles cubana, decenas de presos políticos cuyo único delito ha sido el de promover el respeto a los derechos humanos, liderear bibliotecas ajenas al gobierno, denunciar los abusos del rágimen y delitos similares.
De acuerdo a la familia de la víctima, incluyendo su esposa, Orlando Zapata tenía, poco antes de morir, las huellas claras de las torturas a que había sido sometido en la cárcel, incluyendo moratones de los golpes en su espalda.
Los presos políticos cubanos, a quien el gobierno califica de "mercenarios al servicio del imperialismo yanqui", son maltratados a diario en condiciones de vida espeluznantes, mezclados con presos comunes incluyendo asesinos, violadores y ladrones, a quienes el sistema carcelario utiliza para que hostiguen a los condenados por delitos de "atentar contra la seguridad del Estado."
Cuando el presidente Demácrata Barack Obama inició unilateralmente ciertas medidas favorables el gobierno de Cuba, los optimistas de siempre pensaron que el regimen cubano respondería de la misma manera. En realidad la respuesta de Raul y Fidel Castro -quien aparentemente sigue gobernando detrás de las bambalinas-, fue la de aumentar la represión contra quienes se atreven a desafiar aunque sea de manera pacífica el poder del sistema.
Orlando Tamayo se declaró en huelga de hambre simplemente para pedir mejores condiciones de vida en la cárcel. No exigió con su ayuno, que le dejaran en libertad. Simplemente mejores condiciones carcelarias y los verdugos del sistema lo dejaron morir después de negarle agua por ocho días en intentos por quebrantar su voluntad.
Orlando Zapata Tamayo, disidente, negro, albañil, ha muerto. Ojalá que su muerte no sea en vano.
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