EZEQUIEL MONTES, Qro., julio 13 (EHN).- La zona de acceso a
la Peña de Bernal, el tercer monolito más grande del mundo, ha sido
"depredada" por los turistas que llegan a visitarlo, pues de
"recuerdo" se llevan plantas, y sobre todo cactus que crecen en la
región y que muy difícilmente encontrarán en otras partes del país.
El presidente municipal de Ezequiel Montes, Martín Vega Vega, anunció
la puesta en marcha de un plan de reforestación, pero también el
diseño de rutas de acceso hacia la gran piedra, de tal manera que se
evite que se siga dañando la ecología del lugar.
Explicó que de lo que se trata es de recuperar la vegetación propia
de la zona sin que se frene la afluencia turística, por lo que se ha
ideado ya un plan que permita la "convivencia" de ambas sin afectarse
mutuamente.
Y es que la región es rica en diversidad de plantas propias de los
climas secos y semi-secos, muchas de las cuales, precisamente por el
saqueo que han sufrido, se encuentran en peligro de extinción.
Se procederá, entonces, a la reforestación, pero también se
instalarán elementos protectores de las plantas a fin de que los
turistas no las arranquen y se las lleven como "recuerdos" de su
visita a la zona.
Un elemento adicional será el trazado de rutas para ascender la peña,
que estarán ubicadas con protecciones para así evitar que los
visitantes se salgan de la ruta establecida.
Este monolito, conocido como la Peña de Bernal, está considerado el
tercero más grande en el mundo. Su altura es de 288 metros (dos mil
515 metros sobre el nivel del mar).
La palabra Bernal es de origen árabe y los españoles la usaban para
denominar algún peñasco grande y alargado que se encontraba aislado,
ya fuera en un llano o en el mar.
En lenguaje otomí es "ma'hando" y en chichimeca "de'hendo, y ambos
tienen el mismo significado 'en medio de dos'.
Antes de la llegada de los españoles, habitaron en las faldas de la
peña algunos chichimecas, quienes consideraban este lugar como
sagrado.
En 1642 un grupo de 26 familias españolas tomaron
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